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Xiaomi Robot Vacuum X20+ |
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DIMENSIONES |
Robot: 353 x 350 x 97 mm Base de carga: 400 x 347 x 587 mm |
POTENCIA |
6.000 Pa |
SENSORES |
Sensores de colisiones Elevadores automáticos Navegación láser LDS Escáner de luz estructurada de área amplia S-Cross Sensor de radar Sensor de carga Giroscopio |
FREGADO |
Almohadillas con rotación a 180 rpm hasta 280 m² |
CAPACIDAD |
Polvo: 2,5 litros Agua limpia: 4 litros Agua sucia: 3,5 litros |
Control |
Aplicación Xiaomi Home/Mi Home compatible con Alexa y Google Assistant |
Batería |
5.200 mAh |
BASE |
Depósito polvos: 2,5 L (75 días) Depósito agua limpia: 4L Depósito agua sucia: 4L |
NIVEL DE RUIDO |
67 dB |
Habida cuenta de que está compuesto por un robot aspirador y una base prometedora, vamos a dividir este apartado en dos.
Como pasa con muchos de sus móviles, distinguir los robots aspiradores de Xiaomi comienza a ser una ardua tarea. Así, este Robot Vacuum X20+ tiene forma de cilindro achatado y está hecho íntegramente de un plástico brillante apañado, en tanto en cuanto ha soportado bien el par de golpes que se ha llevado fruto del uso sin arañazos aparentes. Asimismo, también he podido cogerlo con las manos sin que la grasilla de los dedos deje huellas. Su aspecto es neutro y funcional: ni parece un juguete ni mucho menos luce premium.
En la parte superior distinguimos la clásica txapela donde se integra el visor láser y una tapa que al levantarla, da acceso al depósito de sólidos (de 350 ml), la luz del Wi-Fi y el práctico botón para el reseteo. No obstante, lo suyo es tener siempre esta tapa bajada y tener a la vista el botón para poner el aspirador en marcha o detenerlo o para enviarlo a la base. Vamos, para el manejo básico manual.
En cuanto al lateral, poco que contar: en el frontal cuenta con una especie de parachoques que amortigua los eventuales golpes y una cámara de la que hablaremos más adelante. En la parte trasera, las dos pletinas de carga.
Al darle la vuelta nos topamos con varios elementos clave: las sensores anticaída, las ruedas de movimiento y dirección y la configuración de cepillos y mopa para aspiración y fregado. Aquí tenemos la cara y la cruz: la propuesta para la aspiración es más bien rácana, pero el fregado promete.
La propuesta para la aspiración es más bien rácana, pero el fregado promete
Así, para atrapar la suciedad hay un cepillo lateral de cerdas y un único rodillo central que combina goma y cerdas. Sobre el papel esta combinación es apañada para suciedad estándar, pero si en el suelo de casa hay mucho pelo (porque tenemos mascotas, por ejemplo), que solo tenga un cepillo central y que tenga cerdas no es lo mejor. Así, los cabellos se enrollan en las cerdas disminuyendo su rendimiento. Para el fregado integra dos discos recubiertos con una mopa gruesa, de modo que aumenta el rozamiento tanto por su acabado como por la rotación.
Vamos a lo más interesante, la base. Comparte estética funcional y neutra con el robot y aunque tiene unas líneas curvas suaves que le da cierto toque estilizado, la realidad es la que es: resulta visualmente algo tosca por sus generosas dimensiones. No es la base más grande que hemos probado, pero no pasa desapercibida ni mucho menos. La he probado en casa de mis padres, de 100 metros cuadrados, y aún así se hace notar. En la zona inferior tiene una especie de alfombra para que el robot descanse sin mojar el suelo y en la torre encontramos dos compartimentos:
Finalmente en la trasera está la toma para el enchufe: basta con conectarla a la corriente, llenar el depósito de agua limpia y ya está lista para su uso. En resumen: no va a ganar un premio de diseño, pero cumple en este apartado.